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19 sept. 2011

Los ciudadanos necesitan la Unidad de “La Izquierda” recobremos lo que funcionó bien de la izquierda de nuestro reciente pasado antes de que sea demasiado tarde


En la clandestinidad militaba en un pequeño partido que tuvo renombre en los sesenta y mediados de los setenta (O.C.E. Bandera Roja) una organización dirigida por militantes muy comprometidos y que hoy estamos repartidos por todo el arco político, desde la exizquierda del PsoE, pasando por IU-EUiA o ICV, Chunta, BNG, etc., hasta la izquierda extraparlamentaria, algunos incluso acabaron en el Pp como la ex-ministra Pilar del Castillo, y la mayoría se fueron a casa (como hice yo durante muchos años) quemados y desilusionados por una izquierda que se estaba monarcalizando, es decir, perdiendo el norte) y dirigida también por cientos de jóvenes que teníamos unas ansias de libertad y prosperidad, que queríamos hacer extensible al resto de la sociedad, pero viviendo en un régimen fascista asesino, represivo y que nos ahogaba y humillaba prepotente y miserablemente. 

Jóvenes que adquirimos una conciencia de clase a base de participar en las luchas, conciencia de clase que nos motivó a dar el paso de militar en la clandestinidad para defender el anhelado cambio total de modelo social.  Y si bien esta organización formó y concienció a muchos ciudadanos en la lucha e hizo que miles de jóvenes y no tan jóvenes sin adscripción política se rebelaran en las fabricas y los barrios, hay algo que queda muy claro si lo analizamos en el tiempo, no dejó de ser minoritaria e incidió en la sociedad española como pequeños granos de arena, pero esos granos de arena junto a los demás granos de arena de los otros partidos de izquierdas de la época, al contrario que pasa hoy, se rebelaban juntos contra el enemigo común, el enemigo principal, el régimen fascista de Franco y las élites que se enriquecieron con él, contra su modelo social y laboral.


No me arrepiento de nada de aquella época de mi juventud, muy al contrario, gracias al compromiso social que adquirí para mí fue la experiencia más importante y gratificante que lleno mi vida en esa etapa crucial que es la juventud, y me marcó (y me consta que a la mayoría que participaron en los diferentes partidos) hasta la fecha de hoy. Conocí a personas verdaderos seres humanos cortados por el compañerismo y la solidaridad, verdaderos camaradas luchadores casi imposibles hoy, entrañables  e inolvidables, me abrió horizontes nuevos, me sentía feliz e ilusionado  por ayudar mientras sentía que me ayudaban e iba aprendiendo a ejercitar lo que el régimen más odiaba, a pensar por mí mismo.

En esa época, desde mediados de los sesenta y setenta, las luchas entre los partidos ilegales (BR, PSUC-PCE, PTE, PSP, OIC, MC, LCR, POR, etc. (el PsoE ni estaba ni se les esperaba) era muy fuerte por hacerse con la representación y simpatía de la población al calor de las emergentes luchas obreras y vecinales, pues todos se posicionaban para ser los elegidos por las masas para dirigir la lucha política en las instituciones en cuanto regresara la democracia por la que luchabamos, que desde luego no es este aborto de democracia que tenemos. Pero la sociedad no tenía otros canales de expresión que no fueran el Sindicato Vertical o las Asociaciones ligadas a la Falange o el Movimiento, por eso se potenciaron las Comisiones de Barrios y Fábricas (conocidas en la época, y sobre todo por la Brigada Político y Social como CBF) intentando la incipiente izquierda fusionar la lucha de las fábricas con las que se daban en los barrios.

Barrios que se estaban construyendo con una especulación salvaje en los alrededores de las grandes ciudades (La banda Trapera del Río en unas de sus canciones mencionaba la ciudad Satélite, la del barro, que olía a cloaca, etc.,) dónde por haber, no había ni aceras, ni cloacas, ni un mal dispensario municipal, ni una escuela pública en los barrios obreros, la primera se construyo en 1968 y fue porque la ciudad en 5 años (del 60 al 65) pasó de poco más de 7 mil habitantes a 25 mil y en el año 75 cuando murió el genocida, se llegó a los 105 mil H. Pero con todo y con eso, y hasta 1976-77 donde todo se precipitó hacía el desastre de la izquierda, lo más importante es que todos participaban unitariamente (con sus matices y correlaciones de fuerza) en los barrios y en las fábricas como un solo hombre o mujer porque se priorizaba que era más importante la lucha contra el régimen, el enemigo común y lograr conquistas sociales y laborales para el pueblo y los trabajadores (el orden de los factores no altera el producto) que la lucha partidaria. Se dignificaron los barrios a base de manifestaciones convocadas por Movimientos vecinales, se dignificó la vida de los trabajadores y las relaciones laborales a base de la presión del pujante sindicato clandestino de CCOO (sindicato donde estaba la mayoría de la izquierda de entonces) y por las constantes huelgas de los trabajadores más organizados y valientes.

Eso sí, quiero dejar claro que no hay punto de comparación entre aquella sociedad militarizada y esta, entre aquél régimen asesino y el actual, pero sí muchas, demasiadas similitudes de este régimen monarcomercantilista que nos está llevando a las clases populares y a los trabajadores a estadios muy parecidos de la España de los años 50, en recortes de derechos en lo laboral y en lo social, en pérdidas de libertades, pero con la diferencia de que a diferencia de entonces que el régimen todo se lo sacudía a base de represión y cárcel, hoy el régimen todavía no ha echado mano de la represión severa contra la población, primero porque la respuesta de la población por la pérdida de libertades y derechos no es masiva y constante, y segundo porque hoy cuenta el régimen con los grandes altavoces mediáticos que usan la propaganda como escaparate para amagar la mierda bajo las fachadas de cartón piedra (o aluminio y metraquilato) de una sociedad que está sufriendo la crisis, mientras venden engañosamente que hay que confiar en el sistema pues todo pronto volverá a la normalidad, aunque para cubrirse las espaldas apostillan que nada será como antes (y más si gana el Pp aunque no digan cómo, pero por desgracia nos lo imaginemos) pues ese nada será como antes, se traducirá en que los ricos serán menos pero más ricos y los pobres más, y más pobres.

Los luchadores de entonces usábamos la retórica y los análisis sesudos en reuniones interminables entre nosotros, pero la práctica la demostrábamos ante el pueblo, y nos jugábamos más que el puesto de trabajo y la represión que el régimen ejercía en el entorno familiar, muchos se quedaron en el camino porque al margen de ideología o partido, dieron su vida por un objetivo común, el que nos falta ahora. En definitiva esto es lo que nos espera si no acertamos a discernir quien es el enemigo principal y no somos capaces de separar nuestros “deseos” de implantar el "socialismo puro" de la “realidad.” Las élites y sus privilegios de clase son el enemigo de clase (y no Gaspar Llamazares y que uso hace de su dinero) de esta guerra de clases que ellos saben que están librando pero que la quieren camuflar; luchar contra los gobiernos que supeditan las leyes a sus dictados sumisa o complacientemente y dar fuerza a La Izquierda para que la voz de la calle esté representada en el Parlamento son las batallas a ganar por la Izquierda. Porque si no asumimos la realidad solo nos espera más sufrimiento para el pueblo y unas izquierdas más divididas y debilitadas. Hay que tener una mente abierta, algún despistado (como Urralde de Greenpeace) todavía se cree que después que la ultraderecha del Pp gane el gobierno se tendrá tiempo para reorganizar a la izquierda roja y verde, craso error, apostar hoy, ahora, desde este mismo instante, ya, por la unidad de la izquierda y apostar por ciudadanos que nos defiendan en las instituciones escogidos desde todo el arco plural de la izquierda ( con todos los matices y cada uno en su casa, pero todos con un objetivo común y una única lista) es la solución, pues al contrario de lo que piensan algunos, no significa claudicación, ni apostar por el falso pragmatismo practicado por el PsoE, ni traicionar la propia ideología, significa tener claro que si la izquierda es plural, es más que ser socialista, comunista, etc., algunos piensan en clave electoral partidista, otro craso error ¿hay que pensar en clave electoral en este momento? Sí, pero social y no partidista, hay que pensar en clave incluyente, unir y sumar fuerzas contra el enemigo común.

Desde la izquierda (excluyendo a PsoE, aquí sí que soy excluyente, pero aceptando a todas las escisiones por su izquierda) hay que combatir la situación actual y esto solo lo resolvemos si la izquierda plural suma defendiendo un modelo anticapitalista. Y me da igual que Llamazares se le recrimine que tenga 300 mil euros en cuentas a plazo fijo y con esto esté beneficiando a la banca o si López Urralde de Equo es más verde que rojo. Si se presentan como IU o en una candidatura conjunta con IU yo no les voy a pedir que elijan entre tener que ser diputados representando a la hipotética coalición X o ser socialistas o comunistas o tener una cuenta en un banco que les rente intereses, yo les exigiré como ciudadano que asuman, cumplan se impliquen y trabajen para que la sociedad participe y defiendan el programa que se apruebe para dirigir las instituciones. Lo de la critica a Llamazares en los medios después de darle vueltas he llegado a la conclusión de que lo puedo entender si los ataques provienen desde la derecha cuyo único afán es el de desacreditar a todo lo que huele a izquierda, pero no lo entiendo que se dé desde la “izquierda plural” pues si se saca la lupa para criticar, esta debe ser para todos, la mayoría de los que nos consideramos de izquierdas aunque no especulemos tenemos manchada nuestra ética (y muchos millones de ciudadanos pringados hasta las trancas) pues participamos más o menos en que la Banca obtenga beneficios fortaleciéndola y consolidándola, en el momento que hacemos uso de cualquier servicio que venden, sea un préstamo, los pocos o muchos ahorrillos en un plazo fijo,  la cuenta corriente donde nos cobran los recibos, un seguro, pagos de comisiones, transferencias, o simplemente el uso de una tarjeta de crédito o débito. Estas críticas para mí, aunque pudieran ser justas,  no les invalidaría para defender un programa de “mínimos” para presentarlo a los ciudadanos (y más, y mucho más, en las actuales condiciones económicas, políticas y sociales mediando la dictadura que las élites están ejerciendo sobre la población) y desde luego me sentiría perfectamente representado y defendido aún estando yo ideológicamente muy alejado de las posiciones ideológicas y prácticas políticas que cada uno tiene, sobre todo de López de Urralde.

No repitamos errores del pasado confundiendo a potenciales aliados con enemigos,  el pueblo está huérfano y desamparado sin una izquierda que le ilusione marcando al unísono el camino, no estamos en condiciones de defraudar a los ciudadanos que decimos representar, elijamos a los mejores por sus cualidades analizando la realidad, concienciando, y fortaleciendo el trabajo de base, retomemos la mejor arma de la clase trabajadora, la concienciación, organización y la lucha y extendámosla  a las fabricas y los barrios, porque aquí sí que se están dando las mismas condiciones que antaño, y si bien hoy tenemos “libertad de manifestación” y de “Huelga” nadie nos dice que esto sea lo próximo que quieran cargarse la élite quitándola de la Constitución y con el beneplácito seguro del PsoE. Por eso, volvamos la mirada a lo que funcionó con éxito y pongámoslo en práctica, exijamos a los sindicatos que retomen la defensa de los trabajadores sin complejos y saquen del armario la lucha de clases, pero exijámoslo desde todos los frentes, y sobre todo desde el tajo, en el barrio, en  la familia, con los amigos. Potenciemos las Asociaciones de vecinos, otrora punta de lanza de las luchas vecinales masivas y que tanto temía el régimen, es decir, pongamos a trabajar las ideas para que cuando se convoque al pueblo a luchar y manifestarse, se haga en condiciones optimas creando red entre trabajadores, vecinos y estudiantes de los barrios. para llenar de ciudadanos las plazas y calles de nuestras ciudades. Ofrezcamos a los ciudadanos y ciudadanas un nuevo contrato social, pidamos y exijamos la implicación y la mezcla al mundo de la cultura y del arte, el laboral y los que llenan las plazas, todos juntos, seamos más inteligentes que las élites y sus brazos políticos que todo lo controlan y dirigen, porque, "Si no nos dejan soñar" "Si no nos dejan vivir" vayamos unidos a luchar en pro de nuestros derechos y el futuro de nuestros descendientes y del planeta"No les dejemos dormir ni un segundo"

Salud y República

6 comentarios:

MENTA dijo...

Buenos días,
Ante todo mi reconocimiento a esos años de lucha anticapitalista. Siempre digo que os debemos mucho a los que luchasteis en los últimos años del régimen y que sois los “culpables” de este pequeño Estado de Bienestar que disfrutamos.
Pero creo que Llamazares especulando con su dinero no está practicando con el ejemplo, y pienso que es criticable aunque represente un partido con una ideología que comparto en muchos aspectos. De hecho él es más criticable que cualquier perro neoliberal de otros partidos más a la derecha.
También comprendo la dificultad de un verdadero socialista en vivir en un sistema capitalista sin traicionar sus ideales.
Ningún socialista debería invertir en bolsa, por pura definición.
E insisto, no me quiero quedar sólo en la crítica fácil, también critico positivamente gran parte de su discurso de izquierdas.
Un cordial saludo.

NuMaN dijo...

Tendría muchas cosas para decirte sobre el artículo.Empezaré por decir que tu relato sobre "esos años" me recuerdan obviamente a mi infancia en Uruguay, cuando mi madre organizaba reuniones secretas con otros jovenes militantes, escondiditos de la dictadura fascista que teníamos.Mucho miedo, mucha valentía y muchas energías que se fueron diluyendo al llegar la democracia (uruguay tuvo dictadura militar desde 1973 a 1984,los tiempos fueron differentes) y desaparecer el "enemigo común" y dejar al descubierto que la "transición" tenía más de continuación que de otra cosa.
Hoy en ése país gobierna el Frente Amplio, la coalición a la que le fueron robadas varias oportunidades de llegar al poder, unas con trampas legales y otras a fuerza de fusil.Y la desilusión de éste mundo unipolar orientado a "los mercados" y nunca a "la gente", campea aquí allá y en todas partes.
Mi reconocimiento y mi respeto a las generaciones luchadoras de España,Uruguay,Chile etc etc etc.
Son horas,días,AÑOS y juventudes enteras que se volcaron a cambiar el mundo, y lo lograran o no, hay que saber que estuvieron allí y lo intentaron.
Hoy? Hoy el mundo como dije es unipolar.Todos jugamos con las reglas impuestas, todos o casi todos son cada vez menos de izquierda.Si bien no me interesa darle más caña a Llamazares por sus inversiones capitalistas, tampoco deja de ser un contrasentido con sus ideales.Todos tenemos que vivir, es cierto.También es cierto que la medida de nuestras necesidades siempre es un valor relativo.Yo no tengo 300 000 en el banco, y por suerte, sigo vivo...

Por otra parte es lógico que le demos más caña a los "nuestros", porque de los otros ya sabemos que intereses tienen y como actúan.Eso si, que no se nos pase la mano en la autocrítica para dejar flancos al descubierto.ELLOS no lo hacen, ni cuando roban a manos llenas, así que recordad la frase de Vonnegut:"Si existen ángeles, espero que estén organizados según los métodos de la mafia"...

Suscribo a eso de "no les dejemos dormir ni un segundo".
Salud y hasta la victoria,siempre!

Víctor C. dijo...

Hola,

Esta entrada sigue la línea del comentario que dejaste en la anterior entrada y por tanto vuelvo a decirte que estoy de acuerdo con la totalidad de lo expresado por ti y que admiro tu lucha desde muy joven. Al ser una entrada que va en respuesta a los comentarios en los que hablábamos de Gaspar, mi comentario irá enfocado a ello, puesto que en lo demás estoy plenamente de acuerdo contigo y no le quito ni una coma ni un punto a tu exposición.

Como dices, todos hacemos uso en mayor o menor medida del capitalismo en cuanto a que es el sistema en el que nos encontramos. Nadie puede eludir hipotecarse con un banco si quiere una vivienda y nadie puede eludir domiciliar pagos de facturas, hacer uso de cajeros automáticos o domiciliar nuestras nóminas, etc. Es evidente que estando dentro del sistema capitalista se nos obliga a llevar a cabo acciones impuestas por ese sistema económico. Pero una cosa son aquellas acciones a las que estamos obligados y no podemos evitar, y otra cosa diferente es llevar a cabo acciones a las que no estamos obligados y que sólo los que más tienen pueden llevar a cabo para su beneficio particular. Invertir tu dinero en empresas (mucho dinero tiene que ser para poder ser invertido) nada tiene que ver con pagar las facturas de la luz, agua, gas o teléfono a través del banco, puesto que las propias compañías exigen el pago domiciliado y si no lo haces, te quedas sin agua, sin luz, sin gas y sin teléfono. El simple hecho de ir a trabajar es estar actuando tal y como el sistema capitalista quiere, nos prostituimos de manera inevitable. Pero lo que hacen Ridao o Llamazares no son acciones impuestas por el sistema, sino que es una posibilidad que el sistema ofrece a los que más tienen en detrimento de los que menos tienen, y Ridao y Llamazares la aprovechan al ser personas que se encuentran entre los que más tienen, convirtiéndose de esa manera en capitalistas, en especuladores. Llevan a cabo lo contrario que dice la ideología política que representan.

Los dirigentes políticos son los primeros en tener que dar ejemplo. ¿Crees que alguien que se está beneficiando del sistema capitalista está dispuesto a destruirlo? No podemos ser ingenuos. Yo no puedo tener un dirigente que dice ser de izquierdas pero que practica el capitalismo, un capitalismo con el que obtiene beneficios en detrimento de los que menos tienen. Repito, no critico el patrimonio que se pueda tener, critico lo que se hace con ese patrimonio. Lo incongruente de Llamazares es que en favor de sus acciones (de las del ciudadano Llamazares Trigo, no de las del Llamazares Político) está el Partido Popular, y en contra de las acciones del ciudadano Llamazares Trigo (no en contra de las del Llamazares político) está Izquierda Unida. ¿Cómo podemos entender y comprender esta incoherencia? No nos podemos fiar de dirigentes así, te la pueden jugar cuando menos te lo esperas. En política ante todo hay que ser coherente y congruente. ¿Crees que nos podríamos fiar de una persona que dice ser vegana, y que defiende el veganismo, después de enterarnos que es el dueño de una industria peletera? Si existiera un partido Vegano ¿nos gustaría que alguien que viste pieles fuera el dirigente o uno de los máximos exponentes del partido? ¿Es coherente que un político vaya diciendo que cómo es posible que haya personas que sólo tengan 400 euros al mes para vivir debido a las maldades del sistema capitalista y a la vez este mismo político tenga 84.000 euros (14 millones de ptas) en fondos de inversión (acción capitalista responsable de que esas personas sólo vivan con 400 euros)?

Sobre la unidad de la Izquierda y todo lo demás, como ya dije al principio, estoy enteramente de acuerdo.

PD. Cuando critico a Llamazares no critico a IU, sólo a Llamazares, aunque IU no debería consentir.

Un abrazo.

Víctor C. dijo...

Por cierto, ¿alguien se cree que Duran Lleida sólo tenga 8.900 euros en cuentas corrientes? o que ¿Tomás Gómez tenga tan solo 1.400 euros? O que ¿la derechista Alicia Sánchez Camacho sólo tenga 4.000 euros? Vamos! que casi casi no llegan al final de mes, sobre todo Tomás Gómez. ¿Dónde mete este senador el dinero o dónde se lo gasta? No me cuadran las cuentas de algunos.

Los salarios de los políticos son variables, pero siendo diputados o senadores están entorno a los 4.000 euros mensuales (salario base + complementos), a esto se suma el sueldo que el propio partido al que pertenece le da.

¿Tienen el dinero debajo del colchón o en una caja fuerte en sus casas? No me cuadra.

Llamazares peca por hipócrita y otros por mentir. Esta es la clase política que nos ha tocado.

Relatando desde el Bajo Llobregat dijo...

Pues eso, mucha mierda mientras fijamos la caña en un pedillo que se ha tirado un dirigente de IU. ¿Y a quién beneficia esto? A los que legislan complaciente y compulsivamente en contra del pueblo apuntalando el sistema que les permite medrar, robar y engañar, a los que regalan y les regalan trajes (cochazos, chalets, joyas, maletines, complementos millonarios del Partido, etc.,) encima la justicia los mima, y encima se ríen cínicamente de nosotros al saberse impunes gracias a una ciudadanía anestesiada y acojonada.
Y si tengo claro que esto solo lo arregla una revolución socialista también tengo claro que esto está más lejos de suceder (ojalá me equivoque) que la colonización terrícola de marte. Mientras tanto y con la que nos está cayendo encima:
¡Arriba, parias de la Tierra!
¡En pie, famélica legión!
Atruena la razón en marcha:
es el fin de la opresión. Y apostillo, la desunión
...
Agrupémonos todos en la lucha final...

Los pro-capitalismo (ahora llamado "Libre Mercado" que esclaviza la libertad y que nauseas de mercado) me llaman anticuado, anquilosado, dinosaurio, que no he evolucionado ¡ya, ya, ya! pero son incapaces de dar argumentos lógicos del porqué cuando cae un país gobernado por la izquierda se dice que ha caído el socialismo y cuando cae un país capitalista (pongamos Irlanda, Grecia o Portugal) dicen que ha quebrado la economía de ese país.

Yo pregunto a los presentes
si no se han puesto a pensar
que esta tierra es de nosotros
y no del que tenga más.

Yo pregunto a los presentes... si la lucha de clases ha desaparecido ¿porque la clase trabajadora a perdido la conciencia de clase? (como nos quieren hacer creer esos que venden ahora que ya no hay diferencia entre derecha ni izquierda, mientras cada vez nos llevan más a la ultraderecha)o ¿Porque las clases sociales han desaparecido?
Yo apuesto por la primera y seguro que gano, lo bueno de todo lo malo es que la perdida de conciencia de clase es reversible y el suicidio colectivo por el que ha apostado "El Mercado" va a crear las condiciones sociales para que la clase obrera se reivindique, o dicho de otra manera, que el tiro (del capital) a los derechos y condiciones de vida de los trabajadores aprovechando el estado de Shock les salga a las clases altas por la culata.

A desalambrar, a desalambrar!
que la tierra es nuestra,
es tuya y de aquel,
de Pedro y María, de Juan y José.

Si molesto con mi canto
a alguien que no quiera oir
le aseguro que es un gringo
o un dueño de este país.

Un cordial saludo a los tres

Relatando desde el Bajo Llobregat dijo...

Perdona Víctor pero te he contestado tu segundo post porque vi el mensaje en el correo de mi buzón y lo pinché sin ver el primero.

Repito, ¿es criticable Llamazares personalmente por su actitud y visto por un socialista? sí, políticamente, no, pues IU no solo la conformamos marxistas, y para mí Llamazares es de izquierdas (algo que dudo de Ridao)pero no socialista.

Llevo todo el tiempo intentando explicar que IU es plural y lo que transmiten nuestros dirigentes a la sociedad es el programa electoral de IU de 2008, (otra cosa diferente son nuestras líneas programáticas internas donde no renunciamos al socialismo y la República Federal) que por desgracia tal como ha evolucionado y está la sociedad en la actualidad no ha dado más de sí y es de mínimos, no deja de ser una adaptación por la izquierda del programa que presentó e incumplió el PsoE en 1982.

Por lo tanto una vez aclarado que en IU coexistimos muchas familias de la izquierda, al margen de que lo que ha hecho Llamazares me parezca a mí, como a ti y seguro que a muchos afiliados de IU, reprobable y criticable, IU como Movimiento Político y Social PLURAL de la Izquierda no tiene ni puede amonestarle, pues a todos los efectos es una actitud personal realizada en su vida privada.

Me despido recordándote el inicio de mi primer post: Pues eso, mucha mierda mientras fijamos la caña en un pedillo... y añado, no podemos ni debemos excluir en la lucha por que la izquierda sea el referente de la mayoría de la sociedad a "nadie" que defienda la izquierda, sea Llamazares, o el ecologista Urralde o al eco"socialista" Joan Herrera o a cualquier pequeño burgués o "trabajador acomodado", otra cosa distinta sería si lográsemos obtener el poder, ver quien de la izquierda plural tendría más fuerza para dirigirlo. Y conste que esto de la correlación de fuerzas es precisamente el nudo gordiano que hace que todo el mundo se enroque en el partidismo y no avance la unidad de la Izquierda. Pero bueno, esto sería otro debate

Un abrazo

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